Consecuencias de la anemia ferropénica en niños

Consecuencias de la anemia ferropénica en niños

La anemia ferropénica en niños es una enfermedad prevenible con una dieta adecuada y la introducción precoz de hierro en la edad pediátrica.

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déficit de hierro
La anemia ferropénica en niños es una enfermedad prevenible con una dieta adecuada y la introducción precoz de hierro en la edad pediátrica. Consecuencias

Consecuencias de la anemia ferropénica.

Se habla  de  anemia  Según la OMS, cuando los valores de hemoglobina están por debajo de:

  • 13 g/dL en el recién nacido,
  • 9.5 g/dL hasta los 3 meses de edad,
  • 11 g/dL hasta los 6 años .
  • 12 g/dL, 6 a 14 anos
  • Varones adultos  13 g/dL ,
  • Mujeres adulta  12 g/dL .
  • Embarazadas  11 g/dL

Se Habla de Deficiencia de Hierro: Es el desbalance entre la suma de los depósitos que posee el infante al nacer, más la ingesta subsiguiente y el total de hierro que el infante necesita para crecer y recuperar las pérdidas.

La anemia por déficit de hierro (la anemia ferropénica) constituye el 90% de las anemias de la infancia en los países en desarrollo, siendo en la mayoría de los casos leve o moderada.

El grupo etario más afectado son los lactantes y niños pequeños, porque se encuentran en un período de crecimiento y desarrollo rápido. Si no se corrige dicha deficiencia esta patología se puede asociar a alteraciones en el desarrollo y a debilidades mentales.

La Organización Panamericana de la Salud (OPS), está promoviendo la fortificación de alimentos y suplementos preventivos para la deficiencia de hierro y la anemia.

El recién nacido normal de término tiene reservas adecuadas de hierro, suficientes para cubrir los requerimientos hasta los 4-6 meses de edad; a partir de entonces depende en gran medida de la ingesta dietética para mantener un balance adecuado de hierro.

Los niños alimentados a pecho o con fórmulas tienen cubierto su requerimiento diario mínimo, no así los alimentados a leche de vaca no modificada, por lo cual la anemia ferropénica en el lactante y en la primera infancia generalmente está determinada por una dieta insuficiente.

El diagnostico la anemia ferropénica se basa en:

  1. El interrogatorio: Dieta, antecedentes maternos y neonatales, pérdida de sangre, trastornos gastrointestinales (parasitosis), dificultad en el aprendizaje escolar.
  2. El examen físico: palidez, retardo de desarrollo pondoestatural, alteración de los tejidos.
  3. Confirmación laboratorial.

El tratamiento de la anemia ferropénica en niños  debe apuntar a corregir la anemia, almacenar hierro en depósitos y corregir la causa primaria: Dieta adecuada, tratamiento de las parasitosis, manejo de los trastornos gastrointestinales.

Debe iniciarse el tratamiento con hierro oral, una vez confirmado el diagnostico.

Estrategias para prevenir la deficiencia de hierro en niños.

La anemia por deficiencia de hierro en niños es una enfermedad prevenible con una dieta adecuada y la introducción precoz de hierro en la edad pediátrica.

La estrategia ideal para prevenir la deficiencia de hierro consiste en practicar la lactancia materna exclusiva por 6 meses, con la administración de sales de hierro a partir del tercero o cuarto mes de vida. La medida más adecuada para prevenir de la deficiencia de hierro cuando el lactante no recibe leche materna es el uso de fórmulas suplementadas con hierro durante el primer semestre de vida. A partir de los 6 meses de edad, la alimentación complementaria debe basarse en cereales suplementados con hierro (fumarato ferroso) y en la carne o su jugo como alimentos primarios. Además, debe evitarse el uso de leche entera de vaca durante el primer año de vida y limitarse su ingestión a alrededor de 500 mL diarios durante el segundo año, aunque esto aún se debate.

En niños de 1 a 5 años de edad se recomienda implementar tres cambios mayores para satisfacer las necesidades de hierro: en la medida en que lo permitan las condiciones económicas de la familia, la carne, el pescado y las aves deben ser consumidas con regularidad; se debe aumentar el consumo de cereales enriquecidos con hierro soluble en agua (sulfato ferroso) o en diluciones ácidas (fumarato ferroso); debe darse atención especial a la relación temporal entre el consumo de alimentos utilizados como fuentes de hierro y los alimentos que inhiben la absorción de hierro no hemático (como la leche, el café y el té negro) o que la facilitan (como el agua y el jugo de frutas)

Debe considerarse una tragedia que muchos millones de niños latinoamericanos hayan podido sufrir daño cerebral a edad temprana, con un retraso del desarrollo psicomotor que pudiera ser irreversible, como resultado del fracaso de las políticas de salud y nutrición en los diferentes países de la Región.

Prof Dra.  Angélica Samudio.

Jefe del Departamento de Hemato-Oncología Pediátrica . FCM –UNA. Paraguay

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