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Diabetes Mellitus Tipo II y Embarazo.

Si tienes Diabetes Mellitus Tipo II y Embarazo, ahora tienes doble razón por la cual cuidarte.

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Embarazo y diabetes
Ahora tienes doble razón por la cual cuidarte

Bienvenida a la época más dulce de la vida, no sólo por la famosa frase de la dulce espera sino porque tus niveles de azúcares o glucemias en estos meses estarán más propensos a elevarse y salirse de control cuando se unen Diabetes Mellitus Tipo II y Embarazo.

Lo ideal es que antes de quedar embarazada te encuentres en un control diabético adecuado y de esta manera poder planificar el ajuste o cambio de tratamiento y las pautas a seguir una vez dada la concepción. Si por el contrario no te encuentras en tu mejor época y has quedado embarazada, debes acudir a tu médico lo antes posible para ajuste de tratamiento donde probablemente suspendan los antidiabéticos orales reemplazándolos por insulina (dependerá de tu tratamiento previo y controles de glucemia); de igual manera deberás evitar un aumento excesivo de peso (recomendado a cualquier mujer embarazada), seguir vigilando la dieta (lo cual no significa pasar hambre o dejar de comer), realizar los controles de glucemias pre y postprandiales (antes y después de comer), y mientras lo permita el embarazo una rutina de ejercicio, que si ya bien te encontrabas haciéndola antes del embarazo puedes continuarla (salvo ejercicios de alto impacto).

Si tienes Diabetes Mellitus Tipo II y Embarazo, ahora tienes doble razón por la cual cuidarte y también debes saber que a medida que progresa el embarazo la sensibilidad a la insulina de los tejidos disminuye por lo cual a pesar de cumplir el tratamiento, seguir la dieta y hacer ejercicio; los valores de glucemia se salen de los niveles establecidos lo que conllevará a un aumento de la dosis de insulina.

“Si tienes Diabetes Mellitus Tipo II y Embarazo, ahora tienes doble razón por la cual cuidarte”.

Recomendaciones

-Tu alimentación debe constar de 5 a 6 comidas al día, en cantidades moderadas donde el aporte calórico global conlleve hidratos de carbono (40-50%) proteínas (20%) y grasas preferiblemente mono-insaturadas entre 30-40%. La dieta o plan alimenticio a seguir te lo proporcionará tu médico. Lo importante es que recibas el aporte calórico y energético necesario para ti y para el crecimiento del bebé, evitando tanto hiperglucemias como las hipoglucemias. Aparte de estas sugerencias, también debes tener en cuenta que ciertos alimentos durante el embarazo deben ser evitados y aplica a cualquier mujer embarazada (café, té u otras bebidas con cafeína, bebidas alcohólicas, quesos frescos no pasteurizados, embutidos, carne cruda o poco hecha, verduras y frutas mal lavadas, pescados crudos y pescados grandes como el pez espada, tiburón, arenque por su alto contenido de mercurio, entre otros alimentos).

“Lo importante es que recibas el aporte calórico y energético necesario para ti y para el crecimiento del bebé, evitando tanto hiperglucemias como las hipoglucemias”.

-Realizar ejercicio diario, preferiblemente de bajo impacto, natación, caminar, evitando deportes de alto impacto, si ya previo al embarazo realizabas ejercicio debes continuar consultando con tu ginecólogo, y sino nunca es tarde para comenzar al menos 30 minutos al día. Recuerda hidratarte bien y no abusar.

-Tratamiento farmacológico según pautado por tu médico y que se ajustara si necesario en base al progreso del embarazo y controles glucémicos.

-Autocontrol de glucemias con glucómetro, donde lo recomendado es tomar 3 glucemias pre comida y 3 post comida en días alternos y determinación de la HbA1C cada 4 a 8 semanas aparte de las analíticas ya establecidas para el seguimiento del embarazo. Los valores deseados de Glucemia en ayuno serán entre 70-95mg/dl y postprandiales (después de comer) entre 90-140mg/dl. Para la hemoglobina glicosilada (HbA1C) un valor menor de 6.5% o menor de 6% y evitar hipoglucemias y presencia de cuerpos cetónicos en orina (cetonuria) sobre todo tras el ayuno de la noche.

-Otras consultas médicas: es recomendado control oftalmológico en cada trimestre de embarazo para valorar el fondo del ojo; y en caso de microalbuminuria (excreción de albúmina en orina) con el nefrólogo, entre otras.

-En cuanto al embarazo, es considerado como un embarazo de riesgo ya que el descontrol glucémico se asocia a abortos involuntarios, malformaciones, preeclampsia (complicación del embarazo asociada a tensión alta), retraso del crecimiento intrauterino, parto pre-término y macrosomía fetal (peso fetal elevado según edad gestacional) principalmente; las cuales serán vigiladas por tus médicos en cada control prenatal. Para el recién nacido hay mayor riesgo de hipoglucemias (niveles de glucosa en sangre por debajo de lo normal) hipocalcemia (niveles bajos de calcio), ictericia (coloración amarillenta de la piel y mucosas debido al aumento de la bilirrubina en sangre) y distress respiratorio las cuales estarán atentos los neonatólogos tras el nacimiento y preparados para tratar a tiempo si necesario.

-En cuanto al parto, la elección será vaginal, a menos que exista alguna contraindicación o situación que haga plantear la realización de una cesárea lo cual lo decidirá el ginecólogo.

-Postparto, se hará ajuste y rectificación del tratamiento nuevamente. La lactancia materna debería instaurarse sin ningún problema y es totalmente recomendada.

Con Diabetes Mellitus Tipo II y Embarazo es normal que te preocupes y te sientas asustada, si ya de por sí una mujer embarazada sin diabetes tiene muchas dudas y preocupaciones, tu no escapas de ellas. Te tendrás que hacer controles más seguidos con tu endocrino y ginecólogo y vigilarán tu hemoglobina glicosilada, tus controles de glucemia en ayunas y postprandial y el peso del bebé sobre todo en el último trimestre. Mientras sigas las recomendaciones de tus médicos y acudas a tus controles todo debería progresar adecuadamente para un embarazo con feliz término.

Enhorabuena.

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