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Diabetes y riñon.

La nefropatía diabética es una alteración que consiste en el fallo progresivo de las funciones de filtración del riñón, dejando de funcionar poco a poco y provocando alteraciones en el organismo por retención de productos tóxicos.

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Diabetes y Riñón
La nefropatía diabética es una alteración que consiste en el fallo progresivo de las funciones de filtración del riñón, dejando de funcionar poco a poco y provocando alteraciones en el organismo por retención de productos tóxicos

La nefropatía diabética es una alteración que consiste en el fallo progresivo de las funciones de filtración del riñón, dejando de funcionar poco a poco y provocando alteraciones en el organismo por retención de productos tóxicos, “Diabetes y riñon”.

Cuando el organismo digiere las proteínas que ingerimos en la dieta, se forman productos de desecho que los riñones se encargan de filtrar en unas estructuras que se denominan glomérulos, muy parecidos a los vasos sanguíneos.

A medida que avanza la diabetes, este sistema se daña. Si la glucemia es alta, los riñones filtran más sangre y se pierden proteínas por la orina. Una de estas proteínas es la albúmina, por ello se detectan cifras de esta proteína en las analíticas de orina, lo que se denomina  microalbuminuria.

La causa por la que se produce este daño renal no se conoce muy bien, pero se cree que tiene que ver con un mal control de las cifras de glucemia y de hipertensión arterial.

En algunos casos, los antecedentes familiares también pueden ser una causa, si hay predisposición familiar.

Las personas con diabetes que fuman y las que tienen diabetes tipo 1 que se inició antes de los 20 años tienen mayor riesgo de problemas renales.

Las personas de origen afroamericano o hispano también son más propensas al daño renal.

Además de las cifras de albúmina, el otro marcador que nos indica daño de la función renal es el filtrado glomerular. Se empieza a hablar de enfermedad renal cuando este filtrado es inferior a 60 mililitros por minuto, o cuando la orina contiene más de 30 miligramos de albúmina por gramo de creatinina.

La enfermedad renal causada por la diabetes tarda muchos años en desarrollarse, normalmente entre unos 5 a 10 años desde el diagnóstico de la diabetes,  hasta unos 25 años de evolución, en que se instaura la insuficiencia renal, pero conforme pasa el tiempo, la cantidad de albúmina que se filtra es mayor, se deteriora la función de filtración y se retienen más productos de desecho. Esto también puede hacer que aumente la tensión arterial.

La llamada nefropatía diabética es la causa más frecuente de insuficiencia renal incluso con una diabetes bien controlada.

Algunas personas durante las primeras fases pueden presentar pérdida de peso, cansancio y malestar, inflamación de los tobillos por retención de líquidos (edema) y necesidad de orinar con más frecuencia por las noches.

Las cifras de tensión arterial alta o hipertensión también constituyen un factor de riesgo importante para que aparezca la enfermedad renal, y acelera su desarrollo cuando ya está presente. La hipertensión se puede considerar tanto causa como resultado de la enfermedad renal, ya que cifras altas reducen el filtrado renal por obstrucción de los vasos y disminución del calibre, y ésto hace que aumente la tensión arterial.

Cuando las personas con diabetes llegan a tener una  insuficiencia renal muy  avanzada o terminal  han de comenzar  diálisis o valorar un trasplante renal.

Los pacientes diabéticos con insuficiencia renal tienen una mortalidad 50% mayor que los pacientes no diabéticos. Por ello es muy importante su prevención y un adecuado tratamiento.

Es necesario un buen control en la glucemia y en las cifras de tensión arterial, ya que se puede reducir en un tercio la posibilidad de presentar albuminuria o incluso la mejora en pacientes que ya la presentan, y un leve aumento en la tensión puede hacer que la función renal empeore rápidamente.

Hay que acudir a su médico de atención primaria para la realización de una analítica de sangre y orina anual que incluya los valores de glucemia,  hemoglobina glicada (el valor de la glucosa en los últimos 3 meses), y las cifras de albúmina y creatinina en orina, así como seguir adecuadamente las pautas de tratamiento marcadas, tanto la toma correcta de la medicación como medidas adecuadas de dieta y ejercicio físico.

También hay que tener en cuenta que algunos analgésicos antiinflamatorios como el ibuprofeno, naproxeno u otros más nuevos como el celecoxib, pueden empeorar un riñón que ya está dañado.  Antes de usar cualquiera de estos fármacos, pregunte  a su médico que le indicará las pautas y dosis adecuadas.

2 COMENTARIOS

  1. buenas tardes doctora, mi madre es una paciente diabetica con problemas renales, últimamente ha tenido muchos problemas estomacales; dolor abdominal, falta de apetito etc, por lo que le realizamos un examen de heces , orina y glucosa; en el de orina sale bilirrubina(+) y urobilinogencia(+) ademas de trazas de cuerpos cetonicos.
    La glucosa está a 87.88.
    Le agradecería su comentario y recomendaciones.

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