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Neuropatía diabética periférica

En Neuropatía diabética periférica los nervios que se afectan mandan mensajes equivocados al cerebro y pueden estar continuamente mandando sensación de dolor, pinchazos, calambres etc...

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Dolor neuropático
En Neuropatía diabética periférica los nervios afectados mandan mensajes equivocados al cerebro y pueden estar continuamente mandando sensación de dolor.

La Neuropatía diabética periférica es una alteración que se produce por la diabetes de larga evolución que afecta a nuestro sistema nervioso, nervios distribuidos por el cuerpo y que conectan la médula con los músculos, la piel y el resto de órganos. Esto puede afectar a cualquier parte del cuerpo.

Los nervios que se afectan mandan mensajes equivocados al cerebro y pueden estar continuamente mandando sensación de dolor, pinchazos, calambres etc.  O por el contrario otras veces no envían ningún tipo de señal al cerebro cuando deberían si nos clavamos un clavo o nos aprieta un zapato lo que puede provocar lesiones graves.

Las causas de que la neuropatía diabética periférica ocurra no se conocen bien, pero pueden ser varias a la vez. Cuando los niveles de azúcar en sangre están elevados por mucho tiempo, o hay un exceso de grasa en la circulación que hace que no llegue suficiente oxígeno y nutrientes a los nervios, o se acumulan sustancias tóxicas, los nervios pueden dañarse. Otras veces puede ser por el consumo de alcohol y tabaco, por causas genéticas o porque haya algunas personas que sean más propensas a padecerla.

Los síntomas de la neuropatía diabética periférica pueden ser desde debilidad muscular y dificultad para caminar hasta parálisis de algún nervio afectado. También hay afectación de la sensibilidad lo que provoca dolor, pinchazos, hormigueos y calambres sobretodo en las piernas. Normalmente afecta a las dos piernas por igual y se percibe con más intensidad por las noches.

La neuropatía diabética periférica puede ser la causa más frecuente de amputaciones de extremidades inferiores, ya que al alterarse la sensibilidad a veces no se distingue el calor, el frío o el dolor, pudiendo formarse heridas y úlceras que pueden infectarse fácilmente y suelen curar mal debido a que la circulación sanguínea local también suele estar afectada.

“La neuropatía diabética periférica puede ser la causa más frecuente de amputaciones de extremidades inferiores”.

La neuropatía diabética periférica también puede presentar alteraciones en el llamado sistema nervioso autónomo y provocar otros síntomas más inespecíficos. Estos nervios autónomos no se controlan voluntariamente, y son los que se encargan de funciones vitales como por ejemplo la tensión arterial, el ritmo cardíaco, los movimientos del aparato digestivo o la sudoración. Si estos nervios se alteran, puede haber cansancio, períodos alternados de estreñimiento o diarrea, sensación de estómago lleno con dificultad para el vaciado, náuseas y vómitos (la denominada gastroparesia diabética), incontinencia urinaria, infecciones de orina, sequedad de piel (lo que favorece las grietas y las infecciones cutáneas), alteraciones en el sudor o sofocos.

La neuropatía diabética periférica puede alterar La función sexual y originar problemas de erección en el hombre, o de lubricación en la mujer.

Si la afección de los nervios se da en el sistema cardiovascular, se producirán alteraciones de la tensión arterial, con molestias durante los cambios de postura, tales como mareos al levantarse de la cama o desmayos con el riesgo de caídas que pueden  implicar traumatismos simples o fracturas.

Si se afectan los nervios del corazón, pueden aparecer arritmias y palpitaciones. En estas personas, al producirse una disminución del dolor, pueden presentarse infartos que apenas dan clínica de dolor, lo que aumenta la gravedad.

Cuando la diabetes es de larga evolución, este sistema nervioso autónomo también puede modificar la respuesta de nuestro organismo a los descensos de glucosa en la sangre, y se producen las denominadas hipoglucemias asintomáticas, no presentando clínica hasta que los niveles de azúcar en sangre son muy bajos.

A veces estos síntomas dolorosos que produce la neuropatía diabética pueden asociarse a trastornos del ánimo como la ansiedad, la depresión o las alteraciones del sueño, lo que afecta aún más la calidad de vida del paciente y ha de tratarse todo en conjunto.

El diagnóstico y seguimiento de la La neuropatía diabética periférica se realiza por parte de los médicos de Atención Primaria y de los especialistas en Endocrinología.

Cuando estos síntomas se hacen más intensos, puede ser necesaria la colaboración de Neurología, Psiquiatría o incluso de las Unidades del Dolor.

Por ello es conveniente que el paciente acuda a revisiones periódicas con su médico y su enfermera de atención primaria para detectar estas posibles anomalías.

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