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Hábitos alimentarios en el lactante y el niño pequeño

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hábitos heredados
Los hábitos alimentarios del niño son influenciados por los padres o cuidadores. Por lo que condicionan preferencias futuras a determinados alimentos.

Los hábitos alimentarios en el lactante y el niño pequeño se ven influenciados precozmente por la enseñanza de los padres o cuidadores,  condicionando así las preferencias futuras por determinados alimentos.

Hábitos alimentarios en el lactante y el niño pequeño

Existe una tendencia natural a aceptar los sabores dulces y rechazar los amargos, en el caso de los recién nacidos, lo que constituye una ventaja para nuestra especie. Por su parte, los niños con lactancia materna tienden a tener una preferencia por los sabores que experimentan a través de la leche y que, en líneas  generales, constituyen los hábitos tradicionales de su cultura.

A medida que el niño va creciendo, otros factores van entrando en juego, lo que constituye en gran medida como parte de los factores condicionantes iniciales para el desarrollo de la alimentación del bebé.

Los sabores a los que se le va exponiendo durante los primeros meses de vida se aceptan mucho mejor, a cuando la exposición se produce de manera tardía en la niñez. Es entonces, cuando estas características nos llevan a señalar algunas recomendaciones prácticas al momento de introducir alimentos (alimentación complementaria) en el niño.

¿Cómo se establecen las preferencias y aversiones alimentarias en el niño?

comer en familia
La familia puede contribuir de manera positiva o negativa en los hábitos alimentarios de los mas pequeños.

Podemos evidenciar que el recién nacido responde con una expresión facial positiva al sabor dulce y con una expresión facial negativa a los sabores amargo y agrio. Luego del cuarto mes comienza a mostrar cierta preferencia por el sabor salado.

En base a éstas reacciones no aprendidas con relación a los sabores básicos, es donde se van cimentando los patrones alimentarios posteriores de aceptación de alimentos. Ya que los niños tienden a preferir los alimentos que le son familiares o de similar naturaleza, basados en el sabor, el contenido energético, el olor, etc.

Lactancia Materna a Alimentación Complementaria

El paso de una dieta principalmente basada en lactancia materna a una dieta diversificada, sucede por el simple hecho de que al niño se le ofrecen nuevos alimentos y éste va aprendiendo a aceptarlos progresivamente.

Una exposición repetida no seguida a determinado alimento, con consecuencias gastrointestinales negativas (náuseas y vómitos) lleva a una aceptación progresiva del nuevo alimento. La aprobación  por parte de niño, tras la degustación repetida, puede ocurrir con relativa lentitud y puede precisar entre unas 10 a 15 exposiciones antes de poder lograr modificaciones en su aceptación.

¿Qué quiere decir esto? Que los padres deben ofrecen determinado alimento – presuntamente rechazado – unas 10 a 15 veces, para poder afirmar con toda la autoridad de que al niño no le gusta ese alimento. Aunque en la práctica creamos que con exponer al niño unas 3 o 5 veces, es suficiente. ¡No lo es así!

Otro aspecto importante y comprobado por diversos estudios, es el hecho de que los lactantes expuestos a un mayor número de sabores aceptaban mejor los nuevos alimentos. Esto contrastado con los que fueron expuestos o tuvieron menor contacto en número de sabores.

Lo que se traduce en que a mayor diversidad, mayor aceptación.

Aspectos prácticos para superar los rechazos del lactante.

  • Bebés alimentados con leche materna tienden a tener menos problemas de aceptación con los nuevos alimentos al haber recibido un aprendizaje previo a través de la leche de la propia madre.
  • Si tu bebé ha recibido leche materna puede ser útil elaborar la papilla de cereales con la leche materna, facilitando así la aceptación del nuevo alimento.
  • El rechazo inicial a un nuevo alimento no debe ser interpretado de manera equivocada por los padres como una aversión fija y permanente a éste. Sean persistentes y continúen ofreciendo al niño los nuevos alimentos que inicialmente son rechazados. Pueden incluir un par de oportunidades más – sin presión –  por semana para probar el nuevo alimento.
  • Posponerse la introducción de nuevos alimentos más allá del período del destete, no ayuda a la aceptación temprana de los mismos. Por el contrario, debemos aprovechar las oportunidades, antes de que se manifieste el aumento de autonomía e independencia que aparece en el niño cuando comienza a andar.
Hábitos alimentarios en el lactante y el niño pequeño
Desde el momento de nacimiento, los padres condicionan en el niño sus rechazos y preferencias a ciertos alimentos.

Llevémoslo a la práctica

Un ejemplo claro de esto, es la aceptación – a nuevos sabores – que ocurre con las fórmulas a base de hidrolizados de proteínas (utilizadas en casos de intolerancia o alergia a proteínas de leche de vaca).

Para el adulto, estos productos tienen un olor y un sabor desagradables (por la presencia de aminoácidos sulfurados). Sin embargo, si introducimos de manera precoz (primeros 6 meses de edad), su aceptación será mayor que cuando se utilizan por primera vez en lactantes mayores o fuera del período de lactancia.

Si estas etapas de diversificación alimentaria no se cumplen y no ofrecemos nuevos alimentos de forma constante y coherente, se puede causar algún tipo de trastorno de la conducta alimentaria en el niño.

Como es el caso del “mal comedor” (picky eater), que es el caso del niño que consume un número limitado de alimentos en su dieta, se niega a probar alimentos nuevos y que tiene preferencia por un número limitado de comidas.

Otro caso, es el “comedor monótono” (food jag), que es aquel que sólo consume un tipo determinado de alimentos o un número pequeño de ellos durante largos períodos de tiempo.

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Licenciada en Nutrición y Dietética. Universidad Central de Venezuela. Diplomado de Gerencia en Servicios de Salud. Universidad Experimental Pedagógica Libertador. Especialista en Trastornos de la Conducta Alimentaria. UCV. Diplomado en Lactancia Materna y Prácticas de Alimentación Complementaria. UCV. Locutor Certificado. Universidad Central de Venezuela.

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