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Lactancia materna exclusiva produce cansancio

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cansancio y lactancia
El cansancio en las madres lactantes no se debe exclusivamente a una falta de sueño, no solo está relacionado a que duermen de manera interrumpida.

Descansar de forma interrumpida y durante intervalos cortos de dos horas seguidas, como máximo, genera un cansancio acumulado en las madres.

El cansancio durante el día, puede verse como un resultado del sueño fragmentado, desafiando así la creencia de que las madres no duermen lo suficiente durante los primeros meses de vida del bebé.

Lactancia materna exclusiva produce cansancio

El cansancio que pueden sentir las madres lactantes no se debe exclusivamente a una falta de sueño, no está relacionado únicamente a que duermen de manera interrumpida. Existe un componente hormonal que se ve activado por la lactancia materna, generando más que cansancio, una sensación de sueño mientras amamanta.

Es cuando entra, la hormona colecistoquinina (CCK) responsable de dar una señal de sedación, saciedad y bienestar después de comer. Durante el acto de amamantamiento tanto la madre como el bebé producen CCK, lo que provoca una sensación de somnolencia y satisfacción en ambos.

Adicionalmente, la hormona prolactina, encargada de estimular la secreción de leche materna a través de una acción directa sobre las glándulas mamarias. Cumple un papel relajante, haciendo que las madres se sientan relajadas al momento de la lactancia.

Ésta hormona maternal, en conjunto con la colecistoquinina, se convierte en un “cocktail” difícil de resistir. Convirtiéndose en un relajante natural, cubriendo la necesidad biológica de la madre de sentirse satisfecha, adormilada y relajada durante el amamantamiento.

descanso
Aprovecha el tiempo y descansa junto a tu bebé.

¿Cómo aumentar tu energía durante la lactancia materna exclusiva?

Manteniéndote hidratada

Es frecuente que la madre sienta más sed de lo habitual. Esto se debe al líquido que pierde mientras amamanta a su bebé, ya que el 80 % de la leche materna está compuesta principalmente de agua.

Por lo que el organismo necesita reponer esa pérdida, causando cierto grado de deshidratación y manifestándose en forma de sed. Es por ello que es tan importante un consumo de líquido adecuado.

Adicionalmente, la deshidratación puede ocasionar que te sientas fatigada, lo que contribuye al cansancio físico.

Cuidando tu alimentación

Para garantizar la energía necesaria, renovar tus fuerzas cada día y mantener un estado de ánimo idóneo, lo ideal es una dieta adaptada no solo a las necesidades del estado fisiológico actual, sino a tu estado nutricional.

Incluir en tu dieta proteínas de excelente calidad (carnes magras, pavo, pollo…), carbohidratos complejos (granos integrales, fibra), frutas y vegetales, además de frutos secos y grasas omega-3 (salmón, aceite de oliva) es parte fundamental de la alimentación de la madre lactante.

Además de hacer 3 comidas principales y 3 meriendas (con cantidades avaladas según el estado nutricional).

Lactancia materna exclusiva produce cansancio
Lo que eliges cuando vas de compras al supermecado es clave. Además, salir con tu bebé contribuirá a mantenerte activa y unos rayitos de sol le caen muy bien.

Manteniéndote activa

Cuando te sientas cansada y sin ánimos de nada, contrario a lo que se cree, mantenerte activa ayudará a aumentar tu energía.

Con salir a dar un paseo, montar la bici, practicar yoga, caminar la orilla de la playa o salir con tus pequeños a jugar un rato, será suficiente para echar a un lado el cansancio y aumentar tu vigor.

Poniéndote al sol

La luz solar contribuye a aumentar la melatonina, lo que ayuda a contrarrestar la sensación de fatiga, el cansancio crónico, el sueño y la falta de energía.

Por lo que exponerte al sol diariamente es beneficioso en esos momentos de cansancio. Además que exponer a tu bebé unos minutos al sol, activará la vitamina D, contribuyendo al crecimiento de sus huesos.

Con un par de minutos del sol de la mañana es suficiente, no excedas en la exposición de rayos solares a tu bebé.

Descansando siempre que puedas

Procura descansar (así sea un par de minutos) siempre que tu bebé lo permita. Aprovecha de descansar mientras tu bebé duerma, porque si te pones a hacer todas las cosas pendientes, terminarás más agotada que al inicio.

Siestas cortas, de 20 o 30 minutos, te ayudarán a reponer energías a corto plazo. Permitiendo que continúes con las distintas tareas cotidianas con menos fatiga.

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